SEED ISSUE 4.0
La nueva cara
de la filantropía
POR GABRIELA QUIROS, OPERACIÓN PAZ
4.1
Mi Historia
“No preguntes qué necesita el mundo, pregunta qué te hace sentir vivo y hazlo, porque lo que necesita este mundo es gente llena de vida”. – Howard Thurman
Que diferente fuera el mundo si todas las personas se dedicaran a lo que los hace sentir vivos y más les apasiona. Claro, es mucho más fácil decirlo que hacerlo, especialmente cuando la mayoría de nosotros sigue en esa búsqueda constante, pero no hay que desanimarse, sino más bien estar atentos y tomarse el tiempo de descubrir eso que nos mueve para actuar sobre ello.
Lo que si les puedo decir, aunque creo que esa búsqueda nunca termina, es que desde pequeña siempre he tenido la convicción de hacer algo por mi país. Saber que mi trabajo es parte de un esfuerzo y una misión más grande es lo que a mí me llena de vida.
Esa convicción es la razón por la cual estoy aquí, apostándole a El Salvador y viendo de qué manera lo sacamos adelante, y aunque para algunos el país es causa perdida, yo veo un sin fin de oportunidades para hacer una diferencia.
La pregunta es, ¿cómo logramos hacer una diferencia?

Trabajando en ONGs me di cuenta de la lucha que muchas enfrentan diariamente por recursos y me frustraba ver como esa limitante terminaba en el cierre de programas exitosos. Esta frustración me hizo explorar modelos alternativos para crear impacto y fue ahí en donde descubrí el emprendimiento social. Este descubrimiento marco la luz al final del túnel pues incorporaba mi pasión por el desarrollo social con un modelo de negocios más sostenible.
Así fue que decidí estudiar negocios; una carrera que me ha abierto las puertas para reevaluar la forma de crear impacto social y hacer filantropía.
Después de 5 años estudiando y trabajando afuera, regrese a El Salvador en donde actualmente trabajo en una empresa que implementa proyectos de desarrollo alrededor del mundo. Estoy también en el proceso inicial de poner un emprendimiento social que busca impactar significativamente en la co-construcción de la cultura de paz en El Salvador.
Estas y otras experiencias han ido afirmando nuevas tendencias de crear impacto que quisiera compartir con ustedes. Yo lo llamo la nueva cara de la filantropía, basada en mi experiencia y en conceptos como “Shared Value (Valor compartido)”, el emprendimiento social, entre otros que han sido validados en otros contextos como alternativas sostenibles para abordar los problemas sociales que enfrentan países como el nuestro.
Escribiré sobre como empresas ya existentes pueden ser vehículos para crear un impacto social sostenible; sobre como nuevos modelos de negocios emergentes pueden generar ingresos y crear impacto social al mismo tiempo; y sobre la importancia de no duplicar esfuerzos ni reinventar la rueda sino colaborar y trabajar juntos teniendo un abordaje centrado en el ser humano como la mayor fuente de insumo para diseñar soluciones a largo plazo.

4.2
La otra cara
de la filantropía
Hoy en día, las generaciones nacen cada vez más informadas, conscientes y exigentes en cuanto al origen de los productos y servicios que consumen; emprendimientos sociales y fondos de inversión social están empezando a surgir y las empresas están empezando a abrir departamentos de responsabilidad social empresarial (RSE). Las personas ya no solo buscan un retorno de inversión monetario, sino también un retorno de inversión social.
Lo que estamos viviendo es una nueva cara de la filantropía, en donde procesos filantrópicos tradicionales se están volviendo obsoletos; ONGs o programas con renombre han tenido que cerrar por falta de recursos; empresas se han quedado fuera del mercado por descuidar su cadena de valor e impactar negativamente a sus partes interesadas; y la seguridad de las empresas (como lo es en El Salvador) ya no depende de lo alto que es el muro que las separa de las comunidades en las que opera, si no de que tan fuerte sean sus lazos con estas comunidades.

En mi opinión, la nueva cara de la filantropía está en la medida que cada individuo o empresa pueda identificar oportunidades en las que pueda maximizar el impacto de su cadena de valor para impactar positivamente a sus partes interesadas (empleados, inversores, sociedades y comunidades en las que opera). Reevaluemos nuestros procesos con estos objetivos. Empecemos por mejorar las condiciones internas de las empresas o de las zonas de su influencia antes de buscar causas externas que están poco alineadas con los objetivos de la compañías; como dicen por ahí, la caridad empieza en casa.
La nueva cara de la filantropía está en no reinventar la rueda, si no ver cómo podemos articular diferentes iniciativas para un bien común. Trabajemos juntos, colaboremos, intercambiemos experiencias y realicemos que hay más cosas que nos unen que elementos que nos separan y que juntos somos capaces de llegar más lejos.
La nueva cara de la filantropía está en explorar alternativas de negocios como el emprendimiento social como un modelo de negocio sostenible que no solo genera ingresos y ganancias, si no también puede crear impacto social. Entendamos que si queremos seguir siendo competitivos como empresa, el factor social va a ser fundamental de ahora en adelante para cumplir con las demandas de mercado de las nuevas generaciones.
La nueva cara de la filantropía está en centrarnos en el ser humano y/o poblaciones en las que vamos a incidir para el diseño de programas sociales. Muchas veces diseñamos programas sin validar los proyectos de manera profunda con la población intervenida y después tratamos de ver cómo hacemos que estos programas tengan mayor incidencia. Se nos olvida que muchas veces, las mismas personas tienen la solución o los suficientes insumos para poder diseñar una solución acertada.

En fin, la filantropía se enfrentara a muchos cambios. Lo importante es entender, como me dijo una mentora muy sabia, que “no podemos avanzar si la mitad de nosotros se queda atrás.” Las empresas del mañana o las que quieran sobrevivir a futuro, tendrán que asumir esos retos como parte integral de su modelo de negocio, volviéndose en actores fundamentales para el desarrollo sostenible de los países en los que operan.
Esto es un llamado no solo a las empresas o empresarios, sino a todos los ciudadanos. Dejemos de ser espectadores, y enrollémonos las mangas para trabajar arduamente y ser parte de la solución empezando por nuestras áreas de influencia.

4.3
Herramientas
Estas son algunas herramientas y artículos muy interesantes, que en lo personal me han permitido explorar nuevas formas de crear impacto social y hacer filantropía:
1. Entérate de cómo los negocios pueden ser vehículos para crear valor e impacto social sostenible: http://www.iarse.org/uploads/Shared%20Value%20in%20Spanish.pdf
2. ¿Estas empezando tu emprendimiento social o quisieras integrar un componente social a tu modelo de negocio? Usa este canvas como guía para hacerlo: http://emprendedorsocial.org/canvas-de-emprendimiento-social/
3. Para más información sobre este abordaje centrado en los seres humanos o “Human-centered approach” para la solución de los problemas sociales, les recomiendo leer: Change by Design de Tim Brown

Tips Adicionales / Recap
– No reinventemos la rueda; redefinamos la manera en la que estamos creando valor en nuestras empresas y modelos de negocios ya establecidos. Colaboremos y articulemos nuestras acciones para no duplicar esfuerzos y diluir recursos.
– Construyamos puentes y no paredes en las comunidades que operamos.
– Rodéate de gente igual de apasionada y pilas que tú para aprender de ellos, crecer e ir encontrando eso que “te hace sentir vivo”.
– Empecemos por nuestro metro cuadrado. No podemos esperar grandes cambios si no somos capaces de cambiar o ser el ejemplo nosotros mismos.